Seis días sin móviles, recorriendo un entorno único
Para esta cuarta edición, que se desarrolló del 12 al 17 de abril de 2025, se recibieron sesenta solicitudes, de entre las cuales se seleccionaron once participantes. Los jóvenes recorrieron 120 kilómetros del Camino de Santiago francés, concretamente entre Sarria y Santiago. Durante el recorrido, se atravesaron lugares tan increíbles como Portomarín, Palas de Rei, Melide o Arzúa, disfrutando de sus paisajes, su cultura y sus gentes.

Terapias grupales al término de cada etapa
Los adolescentes estuvieron acompañados en todo momento por un equipo terapéutico multidisciplinar, que les asesoró y concienció sobre la prevención y el buen uso de los móviles y las nuevas tecnologías. Al término de cada etapa, se realizaron terapias y dinámicas de grupo, que les permitió interactuar entre ellos, haciendo de cada instante una experiencia única. En estas actividades, se abordaron, entre otros asuntos, los efectos nocivos del mal uso de las nuevas tecnologías entre los más jóvenes.
Al término de cada etapa, se realizaron terapias y dinámicas de grupo, que les permitió interactuar entre ellos, haciendo de cada instante una experiencia única.
Equipo terapéutico formado por profesionales
El equipo terapéutico estuvo formado por profesionales que, ante todo, son personas comprometidas con el bienestar físico y mental de los jóvenes que participan en este programa, de forma completamente altruista. Concretamente, esta edición contó la educadora Vanesa Elvira y los psicólogos Orlando García y Gonzalo Soria, estos últimos pertenecientes al centro de desarrollo integral Inteligencia Activa.

Objetivos de “Desconecta en el Camino”
Desde sus inicios, hace ya más de cuatro años, la iniciativa persigue tres objetivos fundamentales.
- Por un lado, dar a conocer a los jóvenes los beneficios de mantener una vida sana con hábitos saludables lejos de los dispositivos móviles, y cómo el uso excesivo de las pantallas les puede afectar a nivel cognitivo y social.
- Por otro, hacerles salir de su zona de confort, lejos de su habitación, para que interactúen con otras personas, en un entorno privilegiado de la naturaleza.
- Finalmente, reforzar aspectos como la autoestima y el compañerismo, al tratarse de chavales/as, en algunos casos, con un déficit de relaciones sociales.

Entidades colaboradoras
El proyecto, que respeta la intimidad y privacidad de los jóvenes en todo momento, cuenta con la colaboración de entidades públicas y privadas. Entre ellas, el Ayuntamiento de Aspe, Proyecto Fénix e Inteligencia Activa, entre otras empresas de la localidad. Gracias a estas aportaciones, los jóvenes solo abonan el 50% del coste de esta enriquecedora experiencia.



